viernes, 22 de febrero de 2019

El poder de la naturaleza: medicina natural


Medicina alternativa es toda aquella que no está relacionada con la alopatía, es decir, con la ciencia médica tradicional. Sin embargo, es más antigua que esta última, ya que se utiliza desde tiempos remotos y, en la actualidad, es la base de la salud del 80% de la población mundial, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Los organismos de salud internacionales promueven, desde la década de 1980, la investigación y uso de algunas terapias alternativas, sobre todo en los países del tercer mundo, donde la mayoría de la gente no puede tener acceso a la medicina convencional y a las drogas de la industria farmacéutica.

En estos lugares, y cada vez más en las sociedades desarrolladas que buscan una vuelta a lo natural, las plantas medicinales constituyen el único método para aliviar dolores y curar algunas enfermedades. De hecho, muchos remedios no saben para qué sirve la pastilla metformina con más sustancias naturales y menos químicos que antes, porque los grandes laboratorios también se han inclinado a investigar las propiedades de las plantas. La idea es eliminar el margen de riesgo y brindar más seguridad a los que utilizan la medicina natural.

Entre las terapias aceptadas por los organismos de control se encuentran la fitoterapia, homeopatía, acupuntura, digitopuntura, masajes de todo tipo -como la quiropráctica- y otras terapias relacionadas con la naturaleza.

Pero la diferencia entre la medicina alopática y las otras no radica solamente en el medio utilizado para la curación del enfermo, sino -y estos es lo que priorizan muchos- en que se trata a la persona en forma integral y no por los síntomas. Es decir, no solo se atacan los síntomas de forma aislada, sino que se le brindan al paciente todas las herramientas para que enfrente y derrote el mal que lo afecta.

Para esto, el especialista hace un diagnostico abordando al paciente en forma individual e integral. En ciertas enfermedades, sobre todo en aquellas que son crónicas, suele tener mejores resultados y más rápidos. Y algo muy importante: tiene menos efectos secundarios y plantea menos complicaciones que la medicina tradicional. Por otra parte, los remedios son mucho más económicos.

HERENCIA ORIENTAL

La historia de la medicina natural se remonta a los antiguos pueblos orientales, fundamentalmente al chino, quienes desarrollaron desde al menos el año 3000 a.C. las bases científicas de lo que hoy se conoce como medicina aleopática. Pero la característica principal no solo radicaba en los medios para combatir las enfermedades, sino en el conocimiento humano, tanto físico como espiritual.

En este sentido, los orientales consideraban que el cuerpo es pura energía, que la fuerza vital recorre y trasmite la vida a través de las células y que esta energía se manifiesta en caracteres masculinos y femeninos, cuyo choque e interacción general la creación. Es lo que se conoce como la formula del yin y el yang, que, cuando está en equilibrio, produce la total armonía, tanto física como mental.