sábado, 6 de abril de 2019

Diabetes tipo 2 y alzheimer


En la X Conferencia Internacional sobre la Enfermedad de Alzheimer y enfermedades asociadas, celebrada en Madrid durante los días 15 al 20 de Julio de 2006, se presentaron una serie de estudios que relacionan a la diabetes tipo 2, generalmente asociada con la obesidad, con la enfermedad de Alzheimer.

Esta conexión es muy importante desde el punto de vista de una política sanitaria, dado que el incremento mundial de la diabetes tipo 2 (20 millones de personas la padecen en los EEUU y 230 millones en todo el mundo) podría empeorar las cifras de ancianos afectados por la enfermedad de Alzheimer (alrededor de 4.5 millones de norteamericanos la padecen).


Aunque no todos los diabéticos tipo 2 llegan a desarrollar una enfermedad de Alzheimer y no todos los pacientes con Alzheimer son diabéticos, sin embargo, en la pasada década, estudios en poblaciones extensas habían demostrado que, comparados con los individuos sanos de la misma edad y sexo, los que padecen diabetes tipo 2 tienen el doble de probabilidades de desarrollar una enfermedad de Alzheimer.

La razón de esta asociación no es conocida, aunque las sospechas iniciales se han centrado en los problemas cardiovasculares provocados por la diabetes, los cuales podrían contribuir a la demencia de la enfermedad de Azheimer a través de bloqueos de la circulación cerebral.

Relación entre Alzheimer y Diabetes Tipo 2


Para otros investigadores serían los depósitos de la proteína amiloide los que serían responsables, a nivel cerebral, de la enfermedad de Alzheimer y, a nivel del páncreas, de la diabetes tipo 2.

Por otro lado, las personas con diabetes tipo 2 presentan una característica resistencia a la acción de la insulina, por lo que sus células son incapaces de utilizar a esta hormona (necesaria para que la glucosa pase de la sangre a las células) de manera apropiada.

Como compensación, el páncreas libera más insulina, y la consecuencia de este mayor nivel de insulina en sangre (insulinemia) sería una inflamación que podría contribuir a la lesión cerebral de la enfermedad de Azheimer, incluso a través de su intervención en la formación de las placas de amiloide.

En otro de los nuevos estudios presentados en Madrid (realizado en el Instituto Karolinska de Estocolmo), en el que se han incluido 1.173 individuos de 75 años o más, se ha encontrado que incluso en las personas con diabetes poco manifiesta ("borderline diabetes"), la probabilidad de desarrollar una enfermedad de Alzheimer se eleva en un 70%, y esta probabilidad se eleva aún más si el individuo padece hipertensión arterial.

Otro estudio (realizado por la División de Investigación de la Kaiser Permanente, en Oakland, California) basado en una población de 22.852 pacientes con diabetes tipo 2, seguidos durante 8 años, encuentra que en los individuos con diabetes tipo 2 mientras más elevada es la glucemia mayor es el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.